De un momento a otro, súbitamente, algo se
detuvo, pocos instantes después sintió
el ring tone del celular, una, dos, tres veces, recién al cuarto llamado, se percato que era el
despertador, serian las 6 y 30, intentó levantarse como todos los días, pero no pudo,
su cuerpo no obedecía, pensó en algún calambre o una tortícolis fuerte, se quiso
mover hacia un costado, imposible, el cuerpo era una estatua. Contó hasta tres
e intento girar sobre su eje y quedar de espaldas al techo, sobre la superficie
de su cama, pero no pudo. Como esos cascarudos que no dominan su caparazón,
seguía impasible con la vista clavada en
el cielo raso. .de repente sintió un fuerte olor a gas, recordó la perdida de
la estufa, que mal, había olvidado repararla, un terrible interrogante le agravo la sensación, una especie de parálisis
al cuadrado, que lo dejaba doblemente inmóvil.- ¿y si estoy muerto?-
Lo primeo que Recordó fue un viaje que tenia programado con su hija para
el sábado siguiente, que macana, no le quería fallar, también repaso otros
eventos importantes de su agenda. Se preocupó, quien haría las
cancelaciones?, va, que mas da, pensó, se hará todo de hecho.
Cuando vio que era imposible moverse, descanso de su intento, no percibía
ya su respiración, pero si podía ejercer el acto de la escucha, quizás los
sentidos se van apagando de a uno pensó , se dispuso entonces, a disfrutar de sus últimos sonidos, el ladrido de los
perros, el canto de algunas aves, el ventilador
de su PC, de repente una moto que para, y queda regulando frente a su
casa, escucha los pasos de alguien que se aproxima, da dos, tres cuatro golpes en la puerta y tras esperar uno
instante se vuelve a alejar, allí nuevamente retoma los intentos de
incorporarse pero es inútil, su cuerpo solo es una gran oreja. Quizás era el correo con
cartas que nunca leerá o cuentas que quedaran impagas en las columnas
del debe de la vida.
Cuando ya se disponía a entregarse al acto de la resignación, cuando en una
secuencia agitada fugazmente desfilaron
por su memoria, incontables momentos de su vida, en una intensa ronda de
diapositivas, que se disponía a llorar en el pensamiento porque sus ojos ya no
le obedecían. Cuando un olor a velas y
flores se insinuaban en un baile de mortajas y fantasmas. Un pequeño movimiento, una tenue reacción , un tic tac muscular del dedo del pie, se tradujo
en un
pequeño acto de voluntad, en una onda celular expansiva que corrió por todo su organismo , llevando el
vital mensaje del oxigeno , Conatus
indoblegable, cordón umbilical de acero y seda ,que atado al centro de del
universo y de la vida persiste en la obstinación de sus latidos, y poco a poco
como saliendo de una anestesia de cuerpo entero , cada miembro se reincorpora a su mandato original,
cada engranaje de la maquina se vuelve a activar ,cada célula se despierta de una broma fisiológica de dios, ,ohh la vida sigue, esta todo por hacer..
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